La reurbanización de la Plaza del Canódromo de Barcelona transforma la antigua pista de galgos en un gran parque urbano, recuperando la memoria histórica del antiguo Canòdrom de la Meridiana y reforzando su conexión con el tejido del barrio.
El proyecto recupera el trazado curvo de la antigua pista mediante pavimento de sablón, restableciendo la relación entre las gradas, el edificio y el nuevo espacio público. GLS participa con soluciones de pavimento prefabricado de hormigón que se integran con el sablón en las zonas de transición y los accesos perimetrales, configurando una red de recorridos que facilita la accesibilidad y mantiene reconocible la geometría original del lugar.
La relevancia de la actuación llevó al desarrollo de una tonalidad específica, el color Canòdrom de GLS, concebida para establecer una continuidad cromática con el sablón y favorecer la integración del pavimento dentro del paisaje de la plaza. Material, geometría y color contribuyen así a mantener una lectura unitaria del conjunto.
La actuación se extiende a la calle de Can Ros, transformada en una plataforma única que elimina la separación tradicional entre calzada y aceras y da continuidad a los accesos de la plaza. El pavimento, apto para el tránsito peatonal y de vehículos, se complementa con soluciones podotáctiles de botones y bandas direccionales, integrando la accesibilidad universal dentro del propio diseño del espacio público.




