La pavimentación de los espacios exteriores y accesos de la estación de Madrid-Chamartín-Clara Campoamor forma parte de la transformación de uno de los principales nodos ferroviarios de la capital. En este contexto, el pavimento actúa como elemento de transición entre la infraestructura ferroviaria y el nuevo espacio urbano, dando continuidad a los recorridos y áreas de intercambio que conectan la estación con su entorno.
GLS participa mediante la combinación de losas y adoquines prefabricados de hormigón en diferentes formatos, adaptados a las distintas necesidades de uso: accesos peatonales, áreas de estancia y zonas destinadas al transporte público.
El cromatismo y las texturas del pavimento adquieren un papel relevante en la organización del espacio. La combinación de distintas tonalidades de gris contribuye a definir recorridos y diferenciar usos, mientras que el contraste con las soluciones podotáctiles facilita la orientación y refuerza la accesibilidad para personas con discapacidad visual.
La elevada resistencia mecánica de las piezas responde a las exigencias de un entorno sometido a un uso intensivo y al tránsito de vehículos de servicio y transporte público. Modularidad, resistencia y accesibilidad convierten así el pavimento en una parte activa de la ordenación y funcionamiento de los nuevos espacios exteriores de Chamartín.






